Desde diciembre de 2019 hemos visto la evolución de la pandemia originada en China, que ha traspasado fronteras y generado un contagio a nivel mundial, decretado por la OMS en marzo de 2020.
La comunidad científica sigue estudiando, actualizando protocolos e investigando para combatir la pandemia. Gracias a ello, contamos con formación para abordar las secuelas del confinamiento, que redujo de forma sustancial la actividad física y afectó a nuestro organismo: debilidad muscular, atrofia, alteraciones del equilibrio y lesiones derivadas de la falta de movimiento o de la falta de adaptación en la vuelta a la actividad.
En las personas que han visto alterada su capacidad funcional, podemos recuperar la actividad diaria, ganando autonomía y funcionalidad, mediante tratamientos y programas orientados a una pronta recuperación.
También nos encontramos con numerosos casos que han superado la COVID-19, desde cuadros leves hasta otros graves que requirieron ingreso hospitalario e incluso paso por la UCI.
En los pacientes que han superado la COVID-19 y cuentan con el alta hospitalaria es frecuente la presencia de múltiples secuelas que afectan de forma específica a cada persona. Las más habituales se dan en los sistemas:
Todo ello requiere un trabajo multidisciplinar y un seguimiento continuado. Aún se está aprendiendo sobre las secuelas producidas tanto por la COVID-19 como por ingresos prolongados en UCI; por lo conocido en procesos similares, pueden aparecer hasta cinco años después de superar la enfermedad.
¿Qué nos encontramos y qué se puede tratar?
Estamos incorporando programas de tratamiento específico para afecciones derivadas de la COVID-19:





Emisión de un reportaje sobre la fisioterapia tras la COVID-19, grabado en julio de 2020 para el programa "Siempre al día" de la TPA.
Si quieres ver el programa completo, aquí tienes el enlace para verlo en la plataforma de la TPA.
Nuestro trabajo emitido en TV
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